Guía de compra
Cómo leer una propuesta solar sin perderte en los watts
Una cotización útil explica consumo, generación, alcance y riesgos; no sólo enumera paneles e inversores.
Compara proyectos, no cantidades de paneles.
1. El punto de partida
La propuesta debe identificar el historial usado, la tarifa, el periodo analizado y cualquier carga futura declarada. Si sólo parte del monto del último recibo, la estimación puede ignorar estacionalidad o cambios de tarifa.
2. Potencia no es lo mismo que energía
Los kWp describen la potencia nominal del arreglo. Los kWh estiman la energía producida a lo largo del tiempo. Una propuesta seria muestra ambas variables y explica radiación, orientación, sombras, pérdidas y degradación consideradas.
3. Revisa el lado eléctrico
Pregunta por protecciones de corriente directa y alterna, puesta a tierra, trayectorias de canalización, compatibilidad con tableros y cualquier adecuación necesaria. La calidad de un sistema no termina en el módulo.
4. Alcance y exclusiones
Deben quedar claros suministro, instalación, obra civil, trámites, monitoreo, puesta en marcha, garantías, mantenimiento y qué situaciones pueden modificar el precio o programa.
5. Ahorro como rango
El ahorro real cambia con tu consumo, la producción, la tarifa y la operación del sistema. Desconfía de porcentajes absolutos sin supuestos. Pide escenarios y un método para comparar lo estimado con lo producido.
Lista rápida: historial, tarifa, kWp, kWh/año, supuestos, protecciones, alcance, interconexión, garantías y plan de seguimiento.